Suena raro, pero no siempre deseamos la abundancia económica: tenemos miedos a lo que puede pasar si "me hago rico", entre otras cosas.
Vale la pena hacer una auto-evaluación, siempre checando las emociones que siento (mi mejor brújula) cuando analizo lo que quiero.
¿Por qué no logramos lo que queremos? Parte 1
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